¡Shhh! Una Cena Secreta en Lima

Lima

Foto: The Jato Project

The Jato Project organiza cenas clandestinas en casas particulares para descubrir nuevos sabores y chefs talentosos. Entérate todo sobre la última edición.

El nombre “Cenas Clandestinas” insinúa que aquí, a puertas cerradas, pasan cosas prohibidas. ¡Tranquilos!, no hay nada ilegal, solo un momento exclusivo para quien confía a ciegas en Wister, el anfitrión, y en su equipo de chefs.

Sabes que vas por una noche de degustación, es decir una noche gourmet en donde tendrás 5 platos para que tu paladar viaje. Sabes también que vas a una casa privada, a puertas cerradas, ya que solo entran los que separaron cupo previamente. Y no sabes nada más.

Foto: The Jato Project

La idea es que la dirección exacta de la cena llegue a tu correo el mismo día por la tarde y que el tema y el viaje gastronómico que prepararon para ti, lo descubras cuando llegues ahí mismo. Una pizca de misterio que lo hace más divertido que solo ir a un restaurante. Es así como un viernes por la noche toque el timbre en un edificio ubicado por el Malecón de Miraflores con un número de piso en la mano, mientras la curiosidad invadía mi estómago y cabeza. Créeme, hay más de una razón para confiar en The Jato Project.

. Comerás en buena compañía.

El viernes por la noche, fuimos 15 comensales reunidos en una sola gran mesa. Algunos se conocían, otros no. La idea es que ahí nazcan nuevas amistades o que al menos pases un momento agradable  conversando con tu vecino entre bocaditos… o vecina porque en su mayoría son mujeres las que acuden a estas cenas clandestinas. Ya se sabe que somos más arriesgadas!

Foto: The Jato Project

. No te costará decidir entre las opciones de la carta.

En nuestra visita nos esperaba un papelito en la mesa con una sola palabra por plato redactada a mano y súper enigmática. Aquella lista decía “Setas, Granos, Pulpo, Entraña y Dátiles”… Tantas cosas que probablemente no habría elegido jamás dentro de una carta y ¿adivina quién acabó todos sus platos?

. Probarás algo creativo, fusionado y novedoso.

Este es el verdadero compromiso: darle la oportunidad a chefs jóvenes y talentosos que tienen como misión sorprenderte con sus propuestas.

Foto: The Jato Project

Foto: The Jato Project

El viernes por la noche el tema fue “Sentimientos Encontrados” de la mano de Rafael, chef de Puerto Rico y Mauricio, chef peruano como asistente. Fue algo así como un ida y vuelta entre Perú y Puerto Rico, entre nostalgia y nuevos desafíos. ¡Todo estuvo riquísimo! Empezamos con una crema de setas untuosa que nos calentó la noche con unos toques de aceite de achiote. Seguimos con frejoles negros y garbanzos sobre una crema de palta para refrescar el paladar y abrir paso a un escabeche frío de pulpo con dedos de durazno. Descubrimos que en Puerto Rico a los tacachos los llaman “mofongos” pero son igual de sabrosos, en especial cuando van servidos con una salsa chimichurri y entrañas término medio. El viaje terminó con un postre que se llevó elogios. Era una tarta casera de dátiles con crema batida de almendras, algo así como un pedazo de sol que se derrite en tu boca. Adicional a estos 5 platos puedes pedir una copa de vino o cervezas artesanales (la selección ahí sí podría mejorar). El agua frutada va por cuenta de la casa. Como les conté, no tendrás idea del menú antes de que sea servido pero siempre es cocina de autor, hecha con pasión y amor, solo por esta única noche. Los platos son ligeros, pero al final te vas satisfecho.

Foto: The Jato Project

Cada cena es diferente, cada noche es diferente. Siempre hay una música lounge, unas velitas y un ambiente amigable. Algunas veces llegas a entrar a la cocina, participas un poco y conversas con el chef. Otras veces te vendan los ojos para que vayas adivinando lo que estás comiendo. En todo caso, la idea es salir de tu zona de confort, atreverte a algo diferente. Rafael en su país tiene una compañía de catering y un foodtruck. Aquí en Perú se formó en la Casa Moreira (el restaurante más famoso de Gastón Acurio) y con otro Rafael en el Mercado. Definitivamente los chefs están capacitados para conquistar a un público exigente. El concepto tiene ya un año en la capital limeña. Tuvieron algunos fracasos (como una cena Games of Thrones que hasta ahora los frena un poco con comentarios negativos) pero así se aprende. Ahora son más cuidadosos y más ambiciosos.

¿Te atreverías a ir a una locación secreta sin saber qué vas a comer? Lo único que tienes que hacer es animarte y comprobarlo: inscríbete a una sesión, paga tu cupo (como tan solo es para 12 o 15 personas no puedes cancelar a último momento) y acude a la dirección brindada con tu mejor sonrisa y tus papillas listas.

Cena clandestina: La experiencia + 5 platos por 80 soles

Hay ediciones especiales en ubicaciones muy singulares. La última fue en una grandiosa mansión de estilo Art Nouveau, La próxima será el 20 de Octubre.

Foto: The Jato Project

Facebook/TheJatoProject